¿Qué es el Síndrome de Ovario poliquístico y qué puedo hacer?


Definición del Síndrome de Ovario Poliquístico

El Síndrome de Ovario Poliquístico (SOP), es el trastorno endocrino más frecuente en la mujer joven. Se relaciona con palabras clave como acné, infertilidad, hirsutismo, hiperinsulinismo, síndrome metabólico. Desde las primeras descripciones de Chéreau en 1844 y la aparición del clásico trabajo de Stein y Leventhal en 1935 no han cesado de hacerse aportaciones y definiciones de este cuadro. El Síndrome de Ovario Poliquístico es un trastorno heterogéneo, con múltiples causas, que constituye una de los motivos más frecuentes de irregularidad menstrual, alteración de la ovulación, subfertilidad, hiperandrogenismo y trastornos metabólico.


¿Qué debo saber del Síndrome de Ovario Poliquístico?

En 1990 se comenzó a utilizar la definición del National Institute of Health de Bethesda (EE. UU.), basada en disfunción menstrual (oligo/anovulación), la presencia clínica de hiperandrogenismo (hirsutismo, acné y alopecia androgénica) o niveles de andrógenos elevados en sangre, excluidas otras alteraciones hormonales. Posteriormente en una reunión de expertos en Mayo del 2003 en Rotterdam (Se llaman criterios de Rotterdam) se establecieron unos criterios todavía vigentes.


No obstante, existen otros criterios como los de los National Institutes of Health (NIH) y los de la Sociedad de Exceso de Andrógenos y Ovario Poliquístico (AE-PCOS, Androgen Excess PCOS Society) que difieren entre si en la necesidad de usar prueba de imagen para el diagnóstico y en la obligatoriedad de excluir otras causas de hiperandrogenismo. En este caso, nos interesan los criterios de Rotterdam que siguen vigentes y según la literatura científica es el patrón en el que nos debemos guiar los médicos para el diagnóstico del Síndrome de Ovario Poliquístico.


Los criterios de Rotterdam para el Síndrome de Ovario Poliquístico son:

  • Oligo/amenorrea.

  • Hiperandrogenismo clínico o analítico.

  • Criterios ecográficos (>12 folículos antrales y/o volumen ovárico >10 cc)

Para el diagnóstico del Síndrome de Ovario poliquístico se requiere al menos dos de los tres descritos. Por lo tanto, no es necesaria una ecografía para el diagnóstico de Síndrome de Ovario Poliquístico. Por otro lado, la presencia de quistes ováricos no necesariamente es equivalente al diagnóstico de Síndrome de Ovario Poliquístico.

Por último, señalar que hay evidencia suficiente para determinar que los disruptores endocrinos se han relacionado con el Síndrome de Ovario Poliquístico. Los disruptores endocrinos son sustancias químicas exógenas capaces de imitar o modificar el efecto de ciertas hormonas del cuerpo. Los efectos pueden manifestarse muchos años después de la exposición. Sobre los disruptores endocrinos existe ubiquidad de la exposición; se han detectado en alimentos, agua, polvo doméstico, aire, etc., así como en la grasa de los adultos y en el cordón umbilical, pelo y orina de bebés/niños. Este será un punto importante para tratar. (Dr. Sabanda J.A. FMC 2021)


¿Cuáles son los Síntomas del Ovario Poliquístico?

En el Síndrome de Ovario Poliquístico se da un predominio de Hiperandrogenismo y alteraciones menstruales (oligomenorrea) y que en menor medida se acompaña de otros factores como sobrepeso u obesidad, alteraciones del perfil lipídico (colesterol,…) y resistencia a la insulina.


  • Hiperandrogenismo: la mayoría de las mujeres con Síndrome de Ovario Poliquístico presentan síntomas por un hiperandrogenismo. Los andrógenos son un grupo de hormonas masculinas (testosterona, androsterona,…) y que niveles elevados en la mujer provoca una serie de síntomas característicos como Hirsutismo (exceso de vello corporal con un patrón masculino). En los análisis no siempre está elevada la Testosterona total, por lo que hay que solicitar también niveles de Testosterona libre. Aproximadamente el 70% de las mujeres que tienen Síndrome de Ovario Poliquístico presentan hirsutismo.

  • Alteraciones Menstruales: estas alteraciones suelen darse desde el inicio de la edad fértil. Suele presentarse Oligomenorrea (menos de 9 menstruaciones al año) o amenorrea (más de 3 meses sin menstruación). A partir de los 40 años, se suelen regular los ciclos. Cuando la oligoanovulación va ligada a la obesidad es muy beneficiosa la disminución de peso para mejorarla y aumentar la fertilidad.

  • Alteraciones metabólicas: hasta el 35% de las mujeres pueden presentar obesidad en el contexto de un Síndrome de Ovario poliquístico e igualmente importante e independiente del índice de masa corporal es la presencia de resistencia a la Insulina. En estas mujeres está elevado el riesgo de presentar Diabetes Mellitus y de eventos cardiovasculares. El riesgo de desarrollar una diabetes mellitus tipo 2 en el Síndrome de Ovario Poliquístico es de 3 a 7 veces mayor que el de la población general.


¿Cómo se diagnostica el Síndrome de Ovario Poliquístico?

Habitualmente se suele diagnosticar en el trascurso del estudio de uno de los trastornos que suele causar a nivel ginecológico (amenorrea) metabólico (sobrepeso),… Es muy frecuente que mujeres de mediana edad acudan con un problema de acné y que el trasfondo sea un Síndrome de Ovario Poliquístico. La complejidad del cuadro hace que el diagnóstico no siempre sea fácil y que se establecieran unos criterios básicos para el diagnóstico.

Si hay presencia de síntomas como los descritos en el apartado anterior debemos realizar una serie de pruebas para descartar la presencia de otras enfermedades y para confirmar el Síndrome de Ovario Poliquístico.


En mi práctica clínica sigo un protocolo básico de pruebas basándome en los síntomas de la persona y en las publicaciones científicas sobre el Síndrome de Ovario Poliquístico.

  • Análisis de sangre: Solcito una análisis general con hemograma, bioquímica general, perfiles (lipídico, hepático,…), coagulación. Además, solicito una analítica más específica. Por un lado, perfil hormonal completo: tiroides (TSH, T4 libre,…) FSH, Prolactina, Testosterona total y libre, 17-hidroxiprogesterona, (por eso el análisis debe hacerse el 2º-5º día del inicio del ciclo menstrual), Cortisol (para ver los niveles de estrés) perfil metabólico (glucosa, HbA1c; índice HOMA (es el índice de resistencia a la insulina), Insulina en sangre.

  • Ecografía ovárica: La ecografía en el Síndrome de Ovario Poliquístico debe ser preferiblemente por vía vaginal. La Ecografía abdominal puede no ser válida por la dificultad en la interpretación de los resultados por la presencia de la grasa abdominal y principalmente si hay sobrepeso u obesidad. Si la mujer no ha tenido relaciones con penetración en las que exista oligo o amenorrea y signos clínicos o analíticos de hiperandrogenismo, habiéndose descartado otras causas de hiperandrogenismo, no es necesaria la ecografía, como ya he indicado previamente.

  • Estudio antropométrico: En consulta les realizo una medición de su composición corporal con Bioimpedancia calculando el peso, IMC, porcentaje de grasa, peso muscular, porcentaje de agua y metabolismo basal.

¿Cómo se trata el Síndrome de Ovario Poliquístico?

Ya hemos comentado que esta enfermedad es multifactorial por lo que debe actuarse a distintos niveles y el éxito vendrá determinado precisamente por realizar un tratamiento combinado.

  • Alimentación: en mi experiencia este punto es de vital trascendencia. Por eso es preciso un trabajo multidisciplinar donde nuestro departamento de Nutrición, Ana juega un papel fundamental. Lo que Ana propone desde la Nutrición Integrativa para el Síndrome de Ovario Poliquístico, no es más que mejorar nuestra forma de alimentarnos, siendo más saludable:

  • Disminuir la ingesta de alimentos que contengan azúcar, melazas, o siropes. Así mismo se debe eliminar el cereal trigo, por su efecto hiperglucemiante.

  • Disminuir o eliminar la ingesta de carne en desayunos, especialmente carne de cerdo (jamón serrano), muy proinflamatoria.

  • Incluir alimentos que favorezcan la salud intestinal: copos de avena sin gluten, bayas del bosque frescas (moras, arándanos, frambuesas).

  • Incluir proteína calidad, acorde con las características del tubo digestivo del paciente. Por ejemplo, valorar: huevos, soja, proteína de guisante, proteínas de calabaza, harina de algarrobas, etc.

  • Ingesta de omeg-3: aceites, frutos secos , pescados azules Eco, semillas. Un error muy frecuente actualmente es la creencia del que el aguacate es rico en omega-3. No es correcto, error, y esto hace que no se incluyan alimentos que si lo contienen. Alimentos ricos en omega-3: salmón ahumado Eco, nueces, aceite de lino, semillas de Chía.

Un plan nutricional adaptado a cada persona es imprescindible.


  • Ejercicio físico regular: hay evidencia más que suficiente para prescribir ejercicio en muchas patologías. En concreto en el Síndrome de Ovario Poliquístico se va a beneficiar de un plan de ejercicio ya que va a mejorar la resistencia a la insulina, va a controlar el peso, y la composición corporal. El ejercicio mejora el perfil lipídico (baja el colesterol malo y eleva el bueno), así como mejora nuestra composición corporal, bajando el porcentaje de grasa y elevando la masa magra (músculo) esto conlleva a un aumento del Metabolismo Basal (las calorías que consumimos durante 24 horas sin realizar ningún tipo de actividad). Cualquier ejercicio es beneficioso para estos objetivos, por lo que debemos buscar ejercicios que nos diviertan, que sean accesibles (si nos tenemos que desplazar una distancia larga, dejaremos de acudir, o si es muy caro dejaremos de hacerlo). Pero los ejercicios que a priori son más favorables para este cuadro son el ejercicio de fuerza y el entrenamiento HIIT (High Intensivity Interval Training) o entrenamiento de alta intensidad por intervalos. En SportSalud podemos realizar planes de entrenamientos adaptados a cada persona.

Ejercicio como parte del tratamiento en el Síndrome de Ovario Poliquistico
Ejercicio y Síndrome de Ovario Poliquístico

  • Tratamiento farmacológico: los tratamientos más habituales son los anticonceptivos combinados con acción antiandrogénica en mujeres con datos de hiperandrogenismo o amenorrea, evitando los que contengan acetato de ciproterona. Si existe un IMC (índice de Masa Corporal) mayor de 25 la utilización de Metformina a dosis bajas tiene muy buenos resultados. Se puede dar metformina asociada a anticonceptivos hormonales combinados si la sintomatología lo precisa.

  • Medicina integrativa: basándonos que nuestra paciente cumplirá con la pauta dietética realizada por Ana y el plan de ejercicio pautado por Marta, podemos realizar otras acciones que nos ayudarán a mejorar el Síndrome de Ovario Poliquístico. Inicialmente plantearemos un periodo para evitar y eliminar los disruptores endocrinos.

  • Suplementación:

  • Aceite de onagra a dosis altas junto con antioxidante.

  • Canela de Ceylan para control de la glucemia en sangre.

  • Cromo

  • Taurina, que actúa como antioxidante, pero que a la par disminuye la resistencia a la insulina y mejora la función tiroidea.

  • Fitoterapia: para controlar los niveles hormonales podemos usar Agnus Castus (Sauzgatillo) ya que actúa a nivel de la progesterona y LH.

  • Homeopatía: la homeopatía podría ayudar a un control hormonal y regulación de la menstruación. Mi experiencia es muy positiva en este aspecto. Este artículo puede ser de tu interés, dobre cómo auda la homeopatía en la fertilidas (pincha aquí)


Entradas destacadas